TRATAMIENTO DE HERIDAS CRÓNICAS

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TRATAMIENTO DE HERIDAS CRÓNICAS

Una herida crónica es una herida que no se cura en un conjunto ordenado de etapas y en un tiempo predecible como la mayoría de las heridas; las heridas que no sanan en tres meses a menudo se consideran crónicas. Las heridas crónicas parecen estar detenidas en una o más de las fases de la curación de la herida. Por ejemplo, las heridas crónicas a menudo permanecen en la etapa inflamatoria durante demasiado tiempo. Para superar esa etapa y poner en marcha el proceso de curación, es necesario abordar varios factores, como la carga bacteriana, el tejido necrótico y el balance de humedad de toda la herida.

 

En las heridas agudas, hay un equilibrio preciso entre la producción y la degradación de moléculas como el colágeno; en las heridas crónicas, este equilibrio se pierde y la degradación desempeña un papel demasiado importante, puede que nuncase curen o tarden años en hacerlo por lo cual causan a los pacientes un estrés emocional y físico severo creandoles una carga financiera significativa y todo el sistema de atención médica. La gran mayoría de estas heridas se pueden clasificar en: úlceras venosas, diabéticas y úlceras por presión. Una pequeña cantidad de heridas que no entran en estas categorías pueden deberse a causas como envenenamiento por radiación o isquemia.

TIPOS DE HERIDAS CRÓNICAS A TRATAR

PIE DIABÉTICO

Si tiene diabetes, sus niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos y con el tiempo esto puede dañar los nervios o los vasos sanguíneos. El daño a los nervios que produce la diabetes puede hacer que pierda la sensación en los pies y es posible que no sienta una cortadura, una ampolla o una llaga. Las lesiones como éstas en el pie pueden causar úlceras e infecciones y los casos graves pueden inclusive causar una amputación. El daño en los vasos sanguíneos también puede significar que los pies no reciben suficiente sangre y oxígeno por lo cual es más difícil que su pie pueda curarse si tiene una llaga o una infección.

 

Usted puede ayudar a evitar los problemas en los pies siguiendo estas recomendaciones:

 

  • Controle los niveles de azúcar en la sangre.
  • Realice una buena higiene de los pies.
  • Revise sus pies todos los días
  • Lave sus pies todos los días
  • Mantenga su piel humectada y suave
  • Lime los callos y callosidades suavemente
  • Si puede, mire y sienta sus pies con sus manos.
  • Córtese las uñas regularmente. Si no puede hacerlo, pídale a un doctor especialista en pies (podiatra) que lo haga por usted
  • Vista medias y zapatos en todo momento
  • Proteja sus pies del frío y del calor
  • Mantenga la circulación sanguínea en sus pies
  • ÚLCERAS VASCULARES

    ¿Qué es una úlcera vascular?

    Es cualquier pérdida de la integridad de la piel que provoca una alteración en su estructura anatómica y en su función, debida a un proceso patológico de origen vascular. Afectan al 2% de la población con un elevado índice de recidivas. Son lesiones dolorosas, de evolución crónica, que afectan, sobre todo, a los miembros inferiores y que presentan una escasa tendencia a la curación espontánea. Por todo ello suponen un importante problema de salud, con destacadas repercusiones socioeconómicas y sanitarias, alterando la calidad de vida del paciente.

     

    ¿Cómo se tratan?

    Es fundamental establecer el tipo de úlcera vascular a la que nos enfrentamos, ya que el tratamiento variará. Por lo general suele ser prolongado y en muchos casos es difícil apreciar su evolución. No existe un tratamiento único y efectivo para la cura de una úlcera vascular, y siempre debe de ir acompañado de la corrección de la patología de base y la prevención de los factores de riesgo. Se debe realizar una cura local de la úlcera cada 24-48 horas siguiendo una serie de pasos:

     

  • Retirar con suavidad los vendajes.
  • Limpieza con agua y jabón y aclarado suave con suero fisiológico, eliminando restos de exudado o tejido necrótico. En lesiones isquemias es mejor mantener un ambiente seco e intentar desbridar (retirar tejido necrótico). Secar bien con gasas estériles.
  • En caso de infección local se debe tomar muestra con hisopo para cultivo microbiológico y administrar antibióticos locales o sistémicos.
  • Se pueden emplear diferentes tipos de apósitos o espumas para proteger la úlcera, sobre todo si esta es exudativa, evitando aquellos que sean oclusivos.
  • En el caso de las úlceras venosas se debería realizar un vendaje elástico que favorezca el retorno venoso; mientras que en las úlceras arteriales se deben evitar los vendajes compresivos.
  • Procurar la higiene y protección usando emolientes (crema hidratante) en la piel perilesional y zonas atróficas.
  • Tratar y evitar el edema de miembros inferiores, haciendo hincapié en las medidas posturales.
  • Es fundamental un adecuado tratamiento del dolor que pueden presentar los pacientes, sobre todo aquellos con úlceras arteriales.
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    Las úlceras vasculares se pueden clasificar según su etiología en:

     

    1. Úlceras venosas o de estasis

    Debidas a la hipertensión venosa producida por la incompetencia en el sistema venoso superficial y/o profundo. Suponen el 60-80% del total. La población susceptible de padecerlas tiene rasgos muy definidos: mujeres, embarazos, edad superior a 65 años, Obesidad, Desnutrición, Higiene inadecuada, Temperaturas extremas, Lesiones traumáticas, Varices, Insuficiencia venosa crónica, Tromboflebitis superficial o Trombosis venosa profunda.

     

    Sus características son:

  • Supramaleolares, cara lateral de piernas
  • Unilaterales (tendencia a confluir)
  • Superficiales
  • Fondo fibrinoso/Tejido de granulación rojo intenso
  • Bordes irregulares, algo elevados
  • Piel circundante: rojiza, brillante, caliente
  • Pulsos presentes, Exudado abundante
  • Dolor moderado que alivia con elevación
  • Varicosidades, eczema perilesional, prurito
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    Las úlceras vasculares se diagnostican fundamentalmente a través de sus características clínicas, teniendo en cuenta los antecedentes personales de los pacientes. En determinados casos puede estar indicada la realización de alguna prueba complementaria que nos ayude a confirmar el diagnóstico, como son la ecografía-doppler (venosa y arterial), la angioresonancia magnética, la flebografía o la arteriografía. Una vez realizado el diagnóstico el paciente debe ser derivado al especialista oportuno (dermatólogo, cirujano vascular) para su correcto tratamiento.

     

    ¿Cómo se pueden prevenir?

    El paciente debe adoptar una serie de medidas para prevenir la aparición de nuevas úlceras y, por tanto, mejorar su calidad de vida: Aseo diario; baños alternando agua fría y caliente; mantener una dieta adecuada con reducción de la sal; evitar temperaturas elevadas; no estar de pie o sentado más de 1 hora; mantener las piernas elevadas; práctica diaria de ejercicio físico adecuado a cada paciente; evitar estreñimiento; hidratación diaria de la piel; no usar ropa ajustada que dificulte la circulación venosa; uso de medias elásticas durante el día.

     

    2. Úlceras arteriales o isquémicas

    Secundarias a un déficit de aporte sanguíneo (isquemia) en la extremidad afecta, debido a una arteriopatía generalmente crónica. Suponen un 10-25% del total. La población susceptible de padecerlas presenta: edad superior a 45 años (varones) / 65 años (mujeres), sexo masculino, tabaquismo, arteriosclerosis obliterante o arteriopatía periférica, dislipemia, hipertensión arterial, diabetes mellitus, tromboangeítis obliterante o enfermedad de Buerger, vasculitis o enfermedad de Raynaud.

     

    Sus características son:

  • Prominencias óseas, zonas de fricción, dedos
  • Bilaterales, Profundas
  • Costra necrótica/Fondo gris amarillento no sangrante
  • Bordes regulares y afilados
  • Piel circundante: pálida, seca, fría, sin anejos
  • Pulsos ausentes, Exudado escaso
  • Dolor intenso que aumenta con la elevación
  • Atrofia muscular, uñas engrosadas, claudicación
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    ¿Cómo se pueden prevenir?

    Se pueden prevenir realizando un control de las patologías asociadas; no fumar; dieta equilibrada con aumento de proteínas y vitamina C; ejercicio físico diario (caminar); inspeccionar diariamente los pies; mantener calientes los miembros inferiores, evitando fuentes directas y extremas de calor; higiene adecuada de los pies; no andar descalzos ni usar calzado apretado o demasiado grande; cuidado de las uñas; no usar prendas ajustadas de cintura hacia abajo; acudir a un centro sanitario si dolor al caminar o aparición de lesiones.

     

    3. Úlceras mixtas

    Aquellas que combinan características tanto de las úlceras venosas como de las arteriales. Suponen un 25% del total.

     

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